Desde el ámbito familiar, podéis reforzar el aprendizaje del lenguaje en nuestros hijos. Para ello, es importante interactuar con ellos y crear situaciones de comunicación que favorezcan un mayor aprendizaje, reforzando cualquier acto comunicativo que tenga. Los niños aprenden el lenguaje hablando, aunque la producción, en un principio, este muy desarticulada y cometa muchos errores. Poco a poco, mediante la escucha del modelo vocálico correcto por parte del adulto, las producciones serán más claras y entendibles. Por ello sugerimos pautas a tener en cuenta que facilitan el buen desarrollo del lenguaje: Motive a su hijo para que se interese por la comunicación, que hable, aunque no lo haga bien Repita enseguida y correctamente lo que el niño acaba de decir mal, sin recriminarle por ello. Sea un buen molde de lenguaje: utilice frases cortas, pronunciando claro pero sin exagerar ni gritar. Amplíe las oraciones telegráficas expresadas por el niño agregando las palabras que faltan mientras se la repite. Describa o narre lo que el niño está haciendo en el momento en que ocurra. Potenciar la imitación. Respetar el turno de palabra, dándole tiempo de reacción. Ser expresivo, entonando los enunciados. No permita que otros hablen o contesten por él. Con